Riesgos de la poca variedad genética y el mal de Panamá

Uno de los problemas con el cultivo de la banana es que las que se cultivan son estériles, y básicamente clones de las bananas anteriores, por lo que carecen de diversidad genética. Al ser la diversidad, variación y mutación genética son las que hacen posible el desarrollo de inmunidad a enfermedades y peste, la falta de variación genética en las bananas las pone en un alto riesgo de una epidemia de rápida expansión en caso de que haya algún brote de enfermedades u hongos.

Aunque las bananas son una de las frutas más antiguas del mundo y pareciera que nada puede afectarles después de tanto tiempo, esta clase de incidentes ya han ocurrido anteriormente. Debido a la temprana estandarización de la fruta para motivos comerciales, durante mucho tiempo se producía únicamente una variante de banana, la Gros Michel, por medio del proceso conocido como cultivar, manteniendo así ciertas características deseables y reduciendo su variedad genética al mismo tiempo. Debido a ello, cuando la enfermedad conocida como Enfermedad de Panamá o el Mal de Panamá provocada por el hongo Fusarium oxysporum, afectó enormemente a plantaciones enteras. Esto causó que se comercializaran variedades de bananas resistentes al hongo y se desarrollaran diversos pesticidas para controlarlo, sin embargo, el hongo ha logrado crear resistencia a muchos de ellos.

Esta clase de incidentes, sin embargo, no están aislados o relegados al pasado. Recientemente esta enfermedad ha atacado plantaciones del Perú, especialmente la de Molino de Cajanleque, departamento de La Libertad, que ha sido considerada como la capital regional de la banana desde hace más de setenta años. Sin embargo, esta epidemia no ha acabado con todos los cultivares de esta región por lo que existe la posibilidad de que puedan recuperarse. Debido a esto, se han propuesto nuevas técnicas para el cultivo y prevención de esta enfermedad.