La gran diversidad de frutas en el Perú

El Perú es uno de los países de América cuya actividad tradicional ha sido la agricultura desde antes de la llegada de los europeos. Algunas de las principales frutas que se producen en el país son el durazno, la manzana, la uva, la pera, el tomate y la banana, entre otras.

Además de su historia con este tipo de productos y actividades, las características del relieve y los diversos ecosistemas que existen en el Perú, han ocasionado que un gran número de diversas frutas, entre otras especies, sean consideradas como “exóticas” debido a que son tan únicas de su medio ambiente que son poco conocidas para el resto del mundo y en muchas ocasiones, ni siquiera se les puede encontrar en los súpermercados extranjeros.

Las diferentes zonas climáticas del Perú suelen distinguirse en tres grandes grupos:

1) Montaña. El Perú tiene un relieve accidentado en gran parte debido a la presencia de la Cordillera de los Andes. En el Perú, esta Cordillera puede comprenderse en tres sistemas: la Cordillera Occidental, que contiene el mayor número de subsistemas y, por lo mismo, se extiende por un gran número de departamentos; la Cordillera Central, que comprende el menor número de subsistemas, y la Cordillera Oriental, más conocida por la llamada Deflexión de Abancay.

2) Selva. La zona más extensa, puede dividirse en dos subzonas: selva alta, o selva montana, con gran cantidad de lluvia y temperaturas de cálidas hacia templadas, conforme aumenta la altura. La selva baja tiene la mayor cantidad de lluvias y la temperatura y humedad son altas. Una gran cantidad de frutas crecen en esta zona, como el capulín, lúcuma, tumbo, camu camu y cocona.

3) Costa. La costa puede dividirse también en tres zonas: Norte, con clima cálido; Centro, con un clima cálido a templado y pocas lluvias, es la zona en que se encuentra la capital; Sur, con baja humedad y noches más frías que la zona centro.